Ese importante paso, a decir del Dr. O’Leary Fernando González Matos, director del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais), «robustece el cumplimiento de nuestro encargo estatal, que también incluye dirigir y operar la mencionada red de estaciones, que funcionan las 24 horas del día, en medio de las limitaciones impuestas por la Administración Trump para adquirir combustibles fósiles».
El directivo también precisó que «esta autonomía energética no solo asegura la continuidad del servicio, sino que también protege los equipos frente a posibles descargas eléctricas, reduciendo riesgos de averías. En fechas recientes, la Estación Central Alternativa en Holguín incorporó un sistema fotovoltaico de medianas dimensiones, reforzando nuestra capacidad de respuesta ante fenómenos naturales».
Asimismo, el paso a sistemas solares no responde únicamente a la necesidad de ahorro de combustibles fósiles, «también ha permitido mayor estabilidad en los registros sísmicos y un menor índice de roturas en los equipos de registro y comunicaciones, que son importados a un alto costo», añadió González Matos.
Desde su fundación, el 3 de febrero de 1992, el Cenais ha sido decisivo para la mitigación del riesgo sísmico en Cuba, mediante la realización de investigaciones sismológicas fundamentales y aplicadas, así como el monitoreo de la actividad sísmica en la región.