La energía eólica también desempeña un papel creciente en esta transformación. Actualmente, en todo el país están instalados cuatro parques eólicos experimentales con una potencia total de 11,8 megavatios (MW). De ellos, dos ubicados en el norte de Holguín, que aportan 9,6 MW, han alcanzado un factor de capacidad anual superior al 27%, cifra que refleja su eficiencia y el potencial del país para aprovechar la fuerza del viento como fuente de energía sostenible.
El crecimiento de estas fuentes renovables en todo el territorio nacional ha sido posible gracias a la colaboración entre instituciones nacionales e internacionales. La participación de empresas cubanas y extranjeras en la fabricación de componentes y en la instalación de parques solares y eólicos demuestra el potencial del país para avanzar hacia la soberanía energética.
En Santiago de Cuba ya funcionan varios parques solares fotovoltaicos que han contribuido a mejorar el acceso a la electricidad y a reforzar el sistema eléctrico desde municipios como San Luis, Contramaestre y Segundo Frente, aportando generación limpia al SEN. Estas instalaciones han permitido que comunidades rurales y zonas alejadas cuenten con un suministro más estable de electricidad y con menor impacto ambiental.
No obstante, a pesar de la construcción y puesta en marcha de estos parques fotovoltaicos, persisten afectaciones al servicio eléctrico debido al déficit de capacidad de generación en el país. La demanda supera todavía la energía disponible, lo que evidencia que la transición hacia matrices energéticas más limpias, aunque avanzada, sigue siendo insuficiente para cubrir todas las necesidades de la población.
Esta realidad refuerza la necesidad de continuar incrementando la participación de las energías renovables en la matriz energética nacional, acelerar la ejecución de nuevos proyectos y modernizar las infraestructuras existentes. Apostar de forma constante por el sol, el viento y el agua no solo permitirá reducir las brechas actuales de generación, sino también construir un modelo energético más independiente, eficiente y respetuoso con el medio ambiente para las generaciones futuras.