Entre los elementos elaborados con barro se encuentran la rasilla, ladrillos ornamentales, aligerados, atípicos aligerados y piezas prefabricadas ligeras. La rasilla, en particular, resulta clave porque sustituye importaciones. Además, el municipio cuenta con aserrío, aprovechando su tradición maderera para la carpintería de viviendas tipología 4.
Esta iniciativa ha logrado aglutinar a actores estatales y no estatales para llevar a cabo proyectos como una casa tipología 3 con un carácter experimental, donde se emplea la cal como material principal, en detrimento del cemento y el acero. Según explicó un especialista, se utilizaron materiales endógenos de la localidad, diseñando una cimentación con lajas acomodadas horizontalmente desde el fondo de la excavación hasta el nivel 00, y muros de carga de ladrillo, colocados con cal, arena y polvo de piedra para garantizar mayor área de apoyo y resistencia a movimientos.
Una beneficiaria expresó su satisfacción: "que esta revolución he podido hacer una casa como esta, para mí es una belleza. Está muy fortalecida y me siento feliz".
Actualmente, se produce más del 80% de los insumos necesarios en la industria local, con la meta de alcanzar 24 renglones productivos. Cada año se incorporan cuatro o cinco nuevos renglones, con el objetivo de cubrir casi la totalidad de los requerimientos constructivos.
Hasta el momento, se reportan 2460 viviendas dañadas por el huracán Melissa en la zona montañosa, situación que justifica estos esfuerzos. Aunque los resultados aún están lejos de lograr una vivienda diaria, meta principal del programa de producción local de materiales, ejemplos como este iluminan el camino y subrayan la necesidad de compartir experiencias en un país que, pese a las adversidades, sigue apostando por el bienestar de sus ciudadanos.