La cita, que reunió a directivos, cuadros del Partido, representantes de organizaciones políticas y de masas, sirvió para poner sobre la mesa las batallas ideológicas y comunicacionales que se libran a diario en cada barrio, consejo popular y municipio de la provincia.
En un contexto nacional marcado por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, así como por la intensificación de las guerras mediáticas contra la nación caribeña, los participantes coincidieron en que la defensa hoy no puede entenderse de manera unilateral, sino como un concepto integral que abarca desde la preparación ante desastres de origen natural o tecnológico hasta la resistencia simbólica y comunicacional frente a los intentos de desinformación y subversión ideológica desde el exterior.
Uno de los temas que concitó mayor atención durante el encuentro fue el posicionamiento de la Red Juvenil Comunitaria y el movimiento “Mi Barrio por la Patria” como auténticas prioridades de país, reconocidas por su capacidad para incidir de manera directa y transformadora en las comunidades, siempre con el necesario apoyo a la institucionalidad.
La Red Juvenil Comunitaria articula en un mismo frente conceptos tan diversos como defensa, producción de alimentos, cultura, educación y comunicación, demostrando que la construcción del futuro de la sociedad cubana se hace desde abajo, con participación popular genuina y, sobre todo, con la energía inagotable de las nuevas generaciones.
Esta red, liderada por jóvenes comprometidos y reconocidos en cada consejo popular, agrupa a brigadas integradas por estudiantes de la FEEM y la FEU, maestros, trabajadores sociales, promotores culturales, jóvenes emprendedores e incluso jóvenes desvinculados laboralmente, ofreciéndoles un espacio de inserción social y aporte concreto.
No se trata de una estructura más, sino de la expresión viva de cómo la juventud cubana —lejos de ser espectadora pasiva— se convierte en protagonista activa de su tiempo, transformando problemáticas que van desde la preparación para la defensa y la protección civil —con brigadas de evacuación, primeros auxilios e higienización ambiental bajo el proyecto Zona Joven Segura— hasta el acompañamiento solidario a adultos mayores, embarazadas y personas en situación de vulnerabilidad a través de la iniciativa Aquí con mi Barrio.
En el orden del balance crítico, el Grupo Político Ideológico no eludió el análisis de las principales limitaciones que hoy afectan los servicios a la población, un tema que suele aparecer con fuerza en los estados de opinión ciudadana. Se discutieron con franqueza las deficiencias en el abasto de agua potable en comunidades, las afectaciones en el transporte público por la escasez de combustible y piezas de repuesto, entre otros problemas que golpean la cotidianidad de los santiagueros y que, si no se gestionan con transparencia y celeridad, pueden minar la confianza en las instituciones.
Ante este panorama, los directivos hicieron un especial énfasis en la responsabilidad ciudadana de las entidades socioeconómicas —ya sean estatales, cooperativas, privadas o mixtas— de brindar información veraz, oportuna y clara a través de las diversas plataformas digitales y los medios de comunicación provinciales.
La experiencia ha demostrado que la falta de información o, peor aún, la desinformación, genera caldos de cultivo para la especulación, el descontento y la propagación de noticias falsas, armas que la guerra mediática aprovecha sin descanso para intentar fracturar la unidad del pueblo.
Por ello, se insistió en la necesidad de que cada entidad asuma con rigor su papel comunicativo, informando no solo los logros, sino también las dificultades y las vías que se están implementando para resolverlas. En tiempos de bloqueo, cuando cada recurso escasea y cada solución se convierte en un acto de resistencia, la transparencia informativa no es un lujo sino una necesidad estratégica. La ciudadanía tiene derecho a saber por qué un servicio se interrumpe, cuánto tiempo durará la afectación y qué se está haciendo para mitigarla.