Sierra Maestra es también orgullo para Santiago, la región oriental y Cuba. De Santiago, por ser la ciudad en la que el inolvidable Frank País -quien lo ideó y luchó contra la sangrienta tiranía de Fulgencio Batista-, y en la que el hoy órgano oficial del Comité Provincial del Partido articuló -desde su función movilizadora- duros golpes para que el primer día de enero de 1959 fuese proclamada -a la nación y al mundo-, el Triunfo de la Revolución Cubana.
Para Santiago, por ser ese trozo de la antigua provincia de Oriente que siempre ha tenido, en su periódico, la voz del pueblo, el analista de la cotidianidad y, sobre todo, el defensor de la verdad por dura que esta sea, bajo la premisa fidelista de que “cada periodista debe ser un gladiador contra las cosas que a su juicio marchan incorrectamente; y es también un luchador porque las cosas marchen bien”.
Para Cuba, porque hubo varios Sierra Maestra del M-26-7 (incluso en la capital) demostrando que el Llano y la Sierra se fundían en un sólido frente de batalla , que estuvieron precedidos por el levantamiento armado del 30 de noviembre de 1956, preludio del glorioso desembarco del Granma, el día 2 de diciembre, que este año llegan a su 70 aniversario.
De manera que la celebración de los 69 años de Sierra Maestra abre un grupo de conmemoraciones en las que el 70 es punto culminante, y también de partida: del Levantamiento, del Desembarco y de todas las acciones combativas de 1957, año en el que el Batistato cegó la vida de Josué, de Floro, de Salvador; de Frank, pero no “la inteligencia, el carácter y la integridad”, que nos legó y que se constituyen en ejemplo imperecedero.
Nuestro periódico comienza el tránsito hacia sus siete décadas con firmes propósitos: ratificar su papel como medio de comunicación que defiende la verdad y el prestigio de la Ciudad Héroe de la República de Cuba, de la provincia indómita, del Oriente revolucionario y de la Mayor de las Antillas; enaltecer la labor de un pueblo que afronta digna y creativamente la crueldad de quienes nos negaron hasta el oxígeno medicinal y hoy nos tienen vedado el acceso a los combustibles.
Igualmente, el periódico del Partido en Santiago seguirá la línea de estar cada vez más vinculado a sus lectores, sobre todo en el espacio digital, puesto que las restricciones también nos han impuesto el no poder circular en formato impreso.
Nuestros niños, adolescentes y jóvenes; los trabajadores de todos los sectores; los sacrificados campesinos; las mujeres, los combatientes y nuestros receptores -que se incrementan a diario-, pueden contar y ser contados por este: el periódico de Frank, el que Fidel visitó pocos días después del triunfo, el de ustedes… el de todos.