Esa estructura de gobierno, organizada desde las circunscripciones, consejo popular, asambleas municipales, provinciales -hasta el 2020 que fueron eliminadas- y en el más alto escaño, la Asamblea Nacional, permite a través de los delegados y diputados, ese vínculo con el pueblo, que cuando se hace con eficiencia, garantiza conocer TODO, lo bueno y lo malo de ese radio de acción.
Las comisiones de trabajo, que abarcan todo el quehacer de la sociedad, tienen temas y tareas que chequear, para lo cual se realizan controles populares y verificaciones, que garantizan el tratamiento a cuestiones de la cotidianidad, pero que son seguidas hasta el nivel de la asamblea; ocurriendo lo mismo con los diputados.
Imposible olvidar los recorridos por los distritos electorales por los cuales eran elegidos los delegados; en mi caso abarcaba desde Santa Bárbara, 30 de Noviembre, San Juan, centro urbano Abel Santamaría, hasta la comunidad 13 de agosto, colindando con la provincia de Guantánamo.
Ese contacto con la población en verdad, es único, los electores, desde la humildad y el respeto, trasmitían sus inquietudes y preocupaciones, lo que servía para tramitar, a otra instancia, algunos planteamientos de la comunidad que alargaban su solución en el tiempo.
Con los cambios en la Constitución desaparecieron las asambleas provinciales, pero existe el Consejo Provincial, formado por los presidentes de las asambleas municipales, que son delegados electos por voto popular. Estos son cambios esenciales que “deben modificar la mirada que hemos tenido también sobre el liderazgo de los diputados, los que elige el pueblo por sus méritos y su historia”. La nueva estructura fortalece al municipio y el funcionamiento de sus asambleas, además de una mejor coordinación de las acciones y más eficaz control, lo que repercute en el perfeccionamiento del Poder Popular.
Ahora que se cumplen 50 años de la creación de los órganos del Poder Popular, es el momento de perfeccionar la labor en la transformación comunitaria, el movimiento Mi Barrio por la Patria, esforzarse por la adecuada implementación de las transformaciones económicas y sociales, y el trabajo comunitario integrado.
El reconocimiento a fundadores, delegados y delegadas; presidentes de las asambleas municipales, gobernadores, a todos los que integran esta estructura de poder validada en el tiempo, pues nace del pueblo y se ejerce desde la base.