Luego de una intensa semana, donde han convivido y se han representado las obras escogidas de dramaturgas extranjeras, muchas de ellas, llegaron a Santiago de Cuba, para ver sobre las tablas sus creaciones.
El público ha podido ser partícipe de un evento que incluyó intercambios culturales y de conocimientos, enriqueciendo el quehacer del teatro y el empoderamiento femenino como principal temática, aunque la emigración, también tuvo su espacio, en las puestas. Las mismas han contado con una exquisita calidad, desde los textos hasta las actuaciones y han incluido activamente la participación de grupos de teatro de la ciudad, como Calibán, Macubá y el Proyecto Artístico-Pedagógico El Muelle.
La italiana Alina Narciso, quien lidera La Escritura De las Diferencias, dio fin a esta edición con la dirección de el Corazón de Esfinge de la dramaturga Elaine Vilar Madruga y expresó cuán feliz le hace volver a compartir, después de unos años en los que se había pospuesto, realizar el encuentro por varias razones, "esta es mi segunda Patria, agradezco a los participantes y a todas las personas que han hecho de esto una realidad".
Obras como: Franco en Pedazos de la argentina Natalia Buyatti, Mujeres de Arena del mexicano Humberto Robles, Arde Mito de la italiana Verdiana Vono, Mamut de la chilena Paula Parra Bruna, entre otras, llegaron para mostrarnos realidades conocidas y otras que no lo son. Muchas de ellas llegaron también, para quedarse en los teatros, sobre las que se continuará trabajando y abrazando públicos venideros. Momentos que se agradecen y dan vida al movimiento cultural en nuestra urbe.