Ciencia (113)
Turquía y Siria duelen. Las impactantes imágenes del terremoto ocurrido el pasado 6 de febrero dejan sin aliento a los humanos. El desastre provocado por ese fenómeno natural nos advierte qué tan vulnerable somos a la fuerza de la naturaleza. Los que vivimos en zonas sísmicas, tenemos que sacar ejemplo.
El Taller “Fortalecimiento de las capacidades de preparativos y respuesta de Santiago de Cuba a sismos de gran intensidad", se realizó este 7 de febrero por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), de conjunto con el Sistema de Naciones Unidas en Cuba y en alianza con la Defensa Civil.
“La ciencia es un derecho ciudadano libre, recogido en la Constitución de la República, y no se puede ver como algo privativo del Estado; la ciencia, la tecnología y la innovación la puede hacer cualquiera, desde una persona, un cuenta propista, una institución, una localidad. Tenemos que verla como una inversión y no como un gasto, para que aporte esta al producto interno bruto, al crecimiento de la economía y al desarrollo de la sociedad. A todo hay que ponerle ciencia”.
Este 3 de febrero se cumplen 31 años de creado el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais), cuyo origen devino en la necesidad de crear una institución encargada del estudio y monitoreo de los fenómenos telúricos, así como para contribuir a mitigar el riesgo, la protección de la vida humana y los recursos del Estado y educar en cuanto a una correcta cultura sísmica.
Por la alta fabricación de bolsas de suero, sales de rehidratación, sustancias naturales y otros productos de la industria biofarmacéutica nacional, destacados científicos cubanos reconocen los aportes de Santiago de Cuba al sector.