Con el paso del tiempo la actividad comunicativa, se perfeccionó con medios masivos de información: la prensa, la radio, televisión. En 1887 se escuchó en Alemania, comunicación sonora mediante ondas de radio generalmente a través de la transmisión de música, noticias y programas desde estaciones de difusión individual o múltiples, de oyentes individuales o diversos. Luego se extendió por el mundo. En Cuba la 2LC, de Luis Casa Romero, fue la primera en transmitir el 22 de agosto de 1922 señales radiales
Santiago de Cuba, 7 de marzo de 1930; es casi mediodía. ¡Crac…! Se abren abanicos; pies de Aquiles multiplicados en pueblo de cuerpos inquietos, musicales; flotan huyendo del picante sol; pero la agradable melódico de un piano los sorprendió; ante el enigma miran al cielo, y una poderosa voz los saludó, dándole la bienvenida a LA RADIO SANTIAGUERA. Haz de luz seductor del oyente que se recrea, informa, baila, ríe, sueña en cada programa.
Se extendió por el Oriente a partir del 23 de marzo de 1930, cuando en el parque de Céspedes; mientras conversaban de la depresión económica, la represión del gobierno y otros temas, una multitud fue testigo de la primera transmisión radial de la CMKC; emisora provincial de alto sentido de identidad cultural local y nacional, prestigio: técnico, patriótico, respetuosa a del oyente.
No es sencillo mantener las transmisiones radiales en el aire; existen amantes de la comunicación que de manera apasionada se empeñan para hacerte sentir un oyente satisfecho; entre esos guardianes, están los realizadores de sonidos. Te propongo acercarte a uno de increíble memoria histórica, afable, locuaz; que, por los caminos de la radio y tu ciudad, logrará llevarte del ayer a hoy para defender el mañana. de olvido, simplicidades, mensajes distorsionados; que pretendan negar de; dónde venimos, quiénes somos, hacia dónde debemos ir.
Por más de 46 años, Mario Díaz Álvarez (Mayito) favoreció la calidad de las transmisiones radiales, esencialmente en CMKC; quien confesó que:” La radio es mi todo, mi pasión”. Pero dónde, cuándo, cómo nació ese amor; logros, vicisitudes, situaciones complejas en la creación de programas.; son razones de la entrevista a la que accedió con gusto; entre el 10 al 16 de enero del 2026, basada en sus experiencias y saberes de la tradición histórica radial cubana,
De mediana estatura, peso medio, anchas espaldas, piel morena, pelo entre negro y canoso, ojos pequeños, que brillan al narrar, aunque las nubes tratan de opacarlos; con lentos pasos, va tempranito a robarle un poquito de calor al sol para sus adoloridas piernas de exatleta de la radiodifusión en tiempos de poca digitalización. Lo encuentras en el parquecito de Micro 1ª /alto) reparto Abel Santamaría rodeado de amigos, vecinos, que al intercambiar con él no pueden dejar de ser seducidos por la manera de hablar de este caballero de la radio, pedagogo de la comunicación; defensor la verdad histórica.
Al interrogarlo acerca del origen de la pasión por la radio y sonidos armoniosos. Hizo silencio; hurgando por donde comenzar; coloca la mano izquierda en sus labios, luego al unísono mueve los brazos en forma de circulo como quien unifica procesos socio-históricos en la memoria, para descubrir recuerdos, transportándonos con la imaginación a lugares de la zona de Martí, donde la Guerra Chiquita 1879 a 1880 había dejado en melodía la libertad.
-Mi madre; Ana Dolores- nos dijo- era familia de músicos; en los años de 1940, vivía en Reloj, entre San Ricardo y San Antonio; por la zona existían agrupaciones que ensayaban o se presentaban como: La Tumba Francesa; Conga de los Oyo; Estudiantina Invasora: Carabalí Oluggo, y cantantes populares: que la hacían cantar, bailar, reflexionar. Creo que me fui apropiando de melodías desde el vientre de mi mamá. Nací el 19 de enero de 1943, a las 11 de la noche di mi primera tonada.
Tras una pequeña pausa va a destacar la musicalidad de la zona. -Cerca de mi casa iba Benny More quien visitaba un ex integrante del conjunto Matamoros. Pacho Alonso tenía un amigo, Bernardo Choven, que fue del grupo Chopin Choven, En Reloj. Los Compadres visitaban a Feliù electricista mecánico, donde compartían, descargaban. Así que estaba rodeado de sonidos armónicos desde antes de nacer.
-Debió tener una niñez linda ¿Qué hechos nunca se le olvidan de esa etapa?
Se mira los pies, sonríe; los ojos les iluminan y en brote de torrente expresó:
-Fueron muchos; pero el que más me impresionó fue cuando tenía 10 años; me seleccionaron por la escuela 8 situada en Martí y Moncada, para ir en short, pulóver, a una actividad; y no tenía zapatos adecuados; entonces Eduardo Ortega Rodríguez, que estaba en el mismo colegio me prestó un par; me quedaban bien; pero, rozaban mis pies al punto de hacerme un callo que duro mucho tiempo. Me situaron más o menos en Gallo, recibí la antorcha encendida, adolorido corrí un tramo; luego la entregué a otro niño. La participación de nosotros fue desde la escuela hasta Martí y la línea, Larraine, donde años después mataron a Josué País.
Mueve las manos en señal de dudas: - Lo que menos me podía imaginar-dijo con cierto orgullo- que ese 28 de enero de 1953 había estado en la primera marcha de las antorchas por el centenario de José Martí, me dieron un papelito de participación.
-¿Desde cuándo se interesó por los sonidos de la radio?
-Yo era muy inquieto, a veces escuchaba “Música y Poesía”, me motivó; luego lo asocie con el locutor Enrique López. Mis amiguitos del barrio me hablaban del episodio “Leonardo Moncada”, por casualidad estando castigado lo escuché Eso me impactó al punto que por curiosidad me di a la tarea de identificar la voz de la persona con el personaje; Iba frente a la emisora Santiago, a la cafetería de Carrnita, donde se reunían a tomar café, merendar; poco a poco me fueron aceptando. Además a. los 14 años en el taller de Roberto Ross, fui aprendiz, observé el funcionamiento de los tocadiscos y. arreglé equipos, por poco tiempo.
-Entonces empezó trabajar muy joven.
-Sí, cuando tuve edad laboral, pertenecí al MINCIN,(1961).trabajé en la tienda El Encanto, recomendado por Juan Taquechel; al unísono con la condición casi aprendiz, en Radio Mambí, y en CMKC. Se hizo tan familiar mi visita en la emisora, que me daban oportunidad de ocupar plazas vacantes o sustituir a los operadores; en 1964; el director me dejó entre los suplentes hasta que llegó de La Habana el nombramiento de Operador de audios; ahora se le llama realizador de sonido, lo hacia en horario nocturno fundamentalmente; por el día trabajaba en la tienda, también estudié por las noches en la Mendive.
- Usted me informó que había investigado acerca de las emisoras locales y como después del triunfo se agruparon en; radio Revolución; con transmisiones para el Oriente, desde Baracoa hasta Las Tunas, radio Mambí; Siboney y la Instrumental en FM, y que los municipios tienen las suyas.
Busca un pequeño papel, mostrándome las notas. -Creo que es importante que se sepas de las emisoras que hubo antes de 1959. si no me equívoco eran como diez; casi todas en el centro de la ciudad, algunas cercanas al Teatro Aguilera, cuando se quemó, hubo que trasladarlas. Eran Radio: - Valpín y Emisora, Instrumental, de música indirecta., situada en Aguilera entre Reloj y San Agustín.:- Santiago, en Calle Aguilera / Clarín y Reloj.-CMKC.: Aguilera /Reloj y San Agustín.-CMKW.: Aguilera / Cuartel de Pardo y San Agustín.- Libertad: Aguilera / C. de Pardo y Plácido.- Turquino.: calle Bayamo/ C. Pardo y Plácido.-CMKR.; calle San Basilio / Clarín y Reloj.- Hernández.; en Garzón. /4ta y 3ra. - Victoria; en Aguilera. / San Agustín y C. Pardo. -CMKD; cerca de Plaza de Martes, Palacio de las Torres.
-Me motivé mucho, cuando me contó de las tarjas, fui a verlas como me recomendó; pero la de Félix B. Caignet S. (1892-1976) ubicada donde residió por varios años en San Pedro, No 367 entre Trinidad y San German al leer, lo que decía del autor de la popular radionovela; “El Derecho de Nacer”, me agradó saber lo que hizo; creo se deben divulgar más sus trabajos, aportes apego a la cubanía
- Esa radionovela fue muy seguida por los oyentes, se trasmitió aquí por la CMKD, su autor era de San Luis. Se hizo una película cubano mexicana. Dicen que fue tanto el impacto que, hasta los establecimientos, los cines detenían su función para escucharla; en La Habana se transmitió por CMQ
En busca de acercarnos al nombre de la emisora, Radio Revolución, dijo:
-Por los trabajadores, supe que existió una célula del 26 de julio, que, desde la Sierra, Fidel indicó se dirá la orden de Huelga General por la emisora, esto facilitó el triunfo revolucionario, se transmitía la efervescencia en Santiago y otros lugares del país. Me dijeron que cuando el ciclón de 1961, estuvo de nuevo Fidel en ella orientando acciones de protección. Esas y otras razones de apoyo en momentos claves, le merecieron el nombre.
Me mira, se mueve en el banco del parque, recordando los días de ajetreos.
-Para mí no fue difícil el trabajo, me gustaba, lo disfrutaba; pero, era complejo, imagínate: garantizar el sonido en momento exacto en vivo, era una odisea, un reto a la rapidez de reacción resolutiva, creativa; no se editaba. Desde una consola con muchos botones, un tocadiscos, discos para programas musicales, grabadoras rollos de cintas que cuando se partían teníamos que pegarla; solucionar la situación porque el programa estaba para salir o en el aire. Trabajábamos seis horas, siempre moviéndonos, al punto que al terminar íbamos mi compañero y yo a sentarnos en el parque de Dolores a descansar, sentíamos los pies ardiendo. Antes ser operador de sonidos tenía muchos inconvenientes, hoy con la tecnología se hace menos engorroso; pero, es de gran responsabilidad, rigor, control, oídos agudos para detectar situaciones.
-Me imagino que en tantos años de trabajo además del aprecio, reconocimiento de compañeros y amigos, fue galardonado.
Con la modestia, sencillez que lo caracteriza, mueve las manos como quien no le gusta decir sus méritos.
-Que recuerde, me otorgaron, la Medalla Raúl Gómez García, Medalla por el 80 aniversario de la Radio, Reconocimiento Nacional, con el Micrófono de la Radio, y otros; pero eso es lo de menos. El trabajo exige respeto, pasión, entrega. Conocí a muchos artistas, periodistas, escritores y otros trabajadores que habían empezado de manera empírica, también.
-Qué le preocupa y recomienda a los trabajadores de la radio, sobre todo a los más jóvenes.
-Amar la profesión, conservar la calidad en cada emisión, respetar al oyente. Por la experiencia adquirida me preocupa cuando se dan; baches, espacios de silencio, demora entre lo que se anuncia y la salida, desniveles de audios, o el locutor en entrevistas o programas que no reitera el tema y el entrevistado; se ha de tener en cuenta que los oyentes pueden encender la radio en cualquier momento y si no se hace eso se quedan perdidos. Pero la tecnología le da más amplitud, permite combinar programas, noticieros, entrevistas.
-Entre preferencias y gustos, ¿Cuáles son algunos de los programas que más le agradan?,
-Escucho CMKC, en Radio Progreso., el programa de salud y reflexión: “Con permiso de la luna”, me gusta por los enfoques, y temas. De Radio Revolución siempre oigo programas variados, esencialmente musicales no puedo evitar recordar complejidades de los realizadores de sonidos en los años 60-70.
Sonriéndome le pregunto-: ¿Usted debe ser un buen bailador y tendrá cantantes favoritos? Pero no me responda ahora, -le insisto- Eso me lo contesta en su casa porque ya el sol está peligro, debes descansar. -Cerca de las seis de la tarde llegó al hogar; las hijas, el nieto y la esposa con mucho cariño me reciben. Al verme baja la radio, y me dice.
-Me gustan todos los tipos de músicas; de la cubana las de Benny. More - va al botón de volumen sube el sonido-¡Mira qué casualidad!-se pone de pie, toma a la esposa, Marisol (La China) por la cintura con movimientos acompasados, se dejan llevar por la canción-“Santiago de Cuba policromada, estampa criolla, que bonita. son//.-Bajo las miradas tiernas de las hijas, disfrutan de la melodía.
Si lo ves llegar al parque, oír niños, mayores cultivar el vivir., observar edificios, montañas, escuchar canto de aves. No, no está perdido; sino revitalizando el alma con la naturaleza, y las campanillas que lo llaman; “Radio Revolución. Excelencia y distinción”. Veras brotar su alegría, en cada - “¿Qué tal Mayito?”-.” Hola, Mayito”- y detenerse caminantes a charlar con él. Acércate, no temas, disfruta de apasionantes narraciones de la ciudad y la radio santiaguera, símbolo de identidad cultural. Gracias Mayito.