La recuperación estuvo a cargo del reconocido escultor cubano José Duverger Aliaga, graduado de la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro, junto a especialistas vinculados a la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana.
El trabajo constituyó todo un reto. Al menos una de las esculturas de mármol quedó severamente dañada por el ciclón, con partes de las alas, manos, cabeza y cuerpo fragmentadas, por lo que fue trasladada a La Habana para su reconstrucción.
Su regreso forma parte de un proceso mucho mayor de recuperación del Santuario de El Cobre, que también sufrió afectaciones en vitrales, cubiertas, puertas, ventanas y otros elementos de valor patrimonial.
Poco a poco, uno de los lugares más queridos y simbólicos de Santiago de Cuba recupera su imagen. Los ángeles ya están nuevamente en El Cobre, custodiando la casa de la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba