La secretaria general del Sindicato de Energía y Minas, Ayenis Ávila Feria, encargada de confirmar la recepción y distribuir las donaciones, expresó su esperanza de que este tipo de ayudas “continúe llegando, porque realmente se nos hace más fácil el trabajo ante la situación actual”.
El donativo, descrito como “pequeño pero recibido con mucho amor”, está compuesto por medios de protección para trabajadores, insumos de seguridad altamente necesarios para preservar la vida en el sector energético minero. Estos incluyen equipos de protección para obreros de la refinería, la termoeléctrica y el gas, y se dividió entre las diferentes empresas y UEB (Unidad Empresarial de Base) de la provincia, priorizando aquellas con necesidades más imperiosas.
Asimismo, insumos médicos para instituciones de salud que abarca sueros, inyecciones, material de ortopedia y, de manera destacada, un cargamento de equipos médicos de alta tecnología destinado al Instituto Oncológico de La Habana, que representa casi la mitad del contenedor recibido, a la espera de ser trasladados a la capital en los próximos días.
“Les decimos a nuestra administración, de conjunto con el sindicato, que tenemos la confianza de que estos medios van a ir a aquellos trabajadores que realmente lo necesiten”, afirmó, sugiriendo la realización de un “levantamiento o estudio” para garantizar una asignación justa y necesaria dado lo limitado de los recursos.
Desde Francia hasta el puerto de Santiago de Cuba, el donativo contó con un “seguimiento estricto”, un detalle que fue agradecido profundamente. Ávila extendió su gratitud “a la confederación y al hermanamiento que tiene la provincia de Santiago de Cuba directamente con el sindicato de energía” de Francia.
Por su parte, Eduardo Rodríguez Garzón, un ingeniero especializado del sector, valoró positivamente la contribución. “Representa una ayuda muy positiva ya que nos da un poco más de protección con los medios, que es fundamental: la seguridad ante todo. Sabiéndonos protegidos, podemos rendir mejor”, señaló.
Este donativo se convierte en un vital apoyo para dos sectores estratégicos y bajo constante presión, reforzando los lazos de solidaridad internacional entre los trabajadores de Cuba y Francia.