Aunque es una estructura donde la caña prevalece, con 850 hectáreas (ha) dedicadas al efecto, hay otras 107 de donde se obtienen viandas, hortalizas y frutas. "Nuestra CPA es rentable desde su fundación -alega Marlene Reyes Aldana, su presidenta- y los 198 campesinos, de los cuales 150 son cooperativistas, están muy contentos porque en un mes el salario puede ascender hasta los 17 mil pesos”.
La Sabino Pupo ha sabido diversificarse y según Mariela Fuentes Sánchez, presidenta de la organización de base de la ANAP, hasta los jubilados continúan apoyando. "Por nuestros resultados somos Vanguardia Nacional y tenemos a Bárbara Durades Miclín, una machetera devenida en Heroína del Trabajo de la República de Cuba.
"Tenemos 149 búfalos, cuya leche entregamos a la industria láctea y también a bodegas y centros educativos y de la salud pública. Hemos fortalecido los ganados vacuno, caprino, ovino, cunícola y avícola. Aquí tenemos soberanía alimentaria, nuestro comedor y puntos de venta, se abastecen de las áreas cultivadas de la CPA".
Al recorrer las tierras y ver la intensa labor de los obreros, Sierra Maestra constató las atenciones culturales a la caña, el aprovechamiento de los sistemas de riego -que cubren 4 ha- y los precios de la libra de plátano (4 pesos) y la de yuca (10 pesos), un paquete de lechuga (10 pesos) o las guayabas a 10 pesos la libra.
Esta CPA cuenta con 17 jóvenes entusiastas y muy consagrados a la tierra, un grupo estaba roturando, otro cosechando, algunos se insertan en las gestiones y la contratación, así como el trabajo coordinando con la Empresa Agroindustrial Azucarera Francisco Rosales, cuyo ingenio procesa la caña de la Sabino Pupo.
La presidenta, con mucho orgullo, afirma que "somos un ejemplo de que la estrategia y las medidas para garantizar la seguridad alimentaria son viables, siempre que se actúe de manera consecuente”.