Titulares
Luciano Manso, como padre de familia, acude todos los días a la panadería y bodega que le corresponde en la ciudad de Palma Soriano: “solamente en la bodega La Palmera hay un código QR, en la panadería no, tampoco en la carnicería, creo que, aunque no son grandes sumas las que hay que abonar en la red donde se expende la canasta básica, sí deben estar en consonancia con la modernización que se ejecuta en el país”; algo similar opinó Javier Labrada, vecino de Cruce de los Baños, en Tercer Frente.
Había transcurrido sólo un año y ocho meses desde el triunfo revolucionario del Primero de Enero de 1959 en Cuba. Nuestro país estaba dedicado por entero al trabajo para reconstruir la nación, luego de una lucha cruenta que costó la vida de 20 000 cubanos. El país había quedado devastado no solo como consecuencia de la guerra, sino también por el saqueo de la pandilla batistiana que dejó vacías las arcas del Estado, además de heredar una débil economía, dominada por los monopolios extranjeros, principalmente de los Estados Unidos.
Restan pocos días para el 4 de septiembre, fecha señalada en la nación cubana para el inicio del curso escolar 2023-2024 y a la par del ajetreo acostumbrado de cada año, en razón de que todo salga bien, crece el interés de alumnos, maestros/profesores y padres de conocer la proyección de la nueva etapa lectiva y los retos por vencer.