Santiago de Cuba,

El crimen que no se conformó con robar

05 April 2026 Escrito por  David Alejandro Medina Cabrales
Perfil en Facebook de Isa Berenguer

Duele reconocerlo, pero en Santiago aún hay quienes parecen haberse olvidado de que vivimos en una sociedad que lucha cada día por construir un futuro mejor para todos.

Duele porque Isa Berenguer, una mujer emprendedora, madre trabajadora y ejemplo de tesón, amaneció con la peor de las noticias: su guardería Sonrisas, ese pequeño espacio de ternura que había levantado con sus propias manos, fue violentada en la noche por la mano cobarde de quienes no respetan ni el sueño de los niños.

Los delincuentes no solo se llevaron equipos, máquinas de refrigeración, televisores, materiales de estudio, productos de aseo infantil y el dinero que con tanto esfuerzo ella guardaba en la caja de seguridad. No contentos con el saqueo, destrozaron puertas, rejas y candados. Y allí donde no pudieron cargar con nada, optaron por la ruindad más absoluta, arrancaron, rompieron, esparcieron. Como si el objetivo no fuera llevarse algo, sino asegurarse de que lo que quedara fuera inservible. Como si la furia del que no tiene nada que perder se hubiera ensañado con quien todo lo ha construido desde el sacrificio legítimo.

Hay una palabra que duele pronunciar, pero que no podemos eludir: maldad. Porque lo ocurrido en Sonrisas Guardería trasciende el hecho delictivo. Esa conducta de destruir lo que no se puede hurtar revela una dimensión ética aún más preocupante. ¿Qué clase de persona rompe los útiles escolares de un niño? ¿Qué mente enferma esparce los productos de aseo que servían para mantener limpios a los más pequeños? ¿Qué corazón insensible destroza puertas y rejas sabiendo que detrás de ellas hay un proyecto de vida, de futuro, de esperanza? Esa no es solo delincuencia, es una agresión directa a la dignidad humana, y como tal debe ser condenada con la mayor firmeza.

Pero si algo caracteriza al santiaguero es que no se rinde ante la adversidad. Isa Berenguer no está sola. La Red Cubana de Mujeres Emprendedoras y la comunidad de emprendedores de Santiago ya se han movilizado para tenderle la mano. Desde un jabón, un detergente, materiales de limpieza, colchas o útiles escolares, hasta un aporte económico para reponer lo robado, todo suma para que Sonrisas vuelva a sonreír. Porque el emprendimiento en Cuba, ese que nace desde abajo y se abre paso entre dificultades objetivas, es también una trinchera de resistencia moral. Y a esa trinchera no la tumban ni los candados rotos ni la mezquindad de unos pocos.

No podemos permitir que un acto de vileza apague la luz de un proyecto que beneficia a nuestros niños, lo más sagrado que tenemos. La familia santiaguera está convocada a responder, con lo que sea, como sea, pero responder. Isa necesita sentir que su esfuerzo no fue en vano, que su confianza en el otro puede restaurarse, que la fe en el prójimo no ha muerto. Porque si algo nos sobra en esta tierra es corazón, y porque los que destruyen jamás podrán arrancarnos la certeza de que entre todos podemos levantarlo todo otra vez.

Santiago no olvida a los suyos, y la maldad, por más que intente ensañarse con la ternura, nunca tendrá la última palabra.

  • Compartir:

Escribir un Comentario

We use cookies to improve our website. Cookies used for the essential operation of this site have already been set. For more information visit our Cookie policy. I accept cookies from this site. Agree