M.Sc. Milagros Alonso Pérez
Licenciada en Periodismo. Máster en Estudios de Lengua y Discursos. Graduada de los posgrados de Gestión, Redacción y Publicación de Artículos Científicos en Ciencias Sociales y Humanísticas y de Gestión de Redes Sociales. Profesora Instructora de la Universidad de Oriente. Periodista del Sierra Maestra.
En los campos cubanos, donde el sol quema con la misma intensidad con que arde el valor de los hombres, una figura cabalgó contra el colonialismo español: Henry Reeve, el “Inglesito”. Nacido en Brooklyn, Nueva York, en 1850, este joven de apenas 19 años abandonó la comodidad de su hogar para unirse a la lucha independentista, dejando una huella inolvidable en la historia de esta nación.
Madre del alma, madre querida,/ Son tus natales, quiero cantar;/ Porque mi alma, de amor henchida,/ Aunque muy joven nunca se olvida/ De la que vida me hubo dar.(...) Siempre que llegan estas fechas recordamos al autor de estos primeros versos conocidos. Casualmente en el mismo año del inicio de las luchas por la independencia de Cuba: 1868.