Titulares
«Aunque había protegido mis pertenencias y estaba consciente de que, al menos, la cubierta de mi casa iba a volar, a causa de los vientos de Melissa, nunca dudé en prestar mi servicio voluntario en el puesto de dirección del municipio de San Luis, puesto que soy el jefe de operaciones y socorro de mi Filial», aseguró Osmar Castañeda Ferrar, mientras se unía a otros siete voluntarios de la Cruz Roja Cubana (CRC) que acudieron a la vivienda de Marcela, «otra compañera que resultó damnificada por el evento natural».
La madrugada del 29 de octubre quedará grabada a fuego en la memoria de Los Negros -poblado del municipio de Contramaestre- y en todo el Oriente cubano. El huracán Melissa, catalogado por los expertos como el más destructor en la historia de la Mayor de las Antillas, descargó toda su furia sobre esta comunidad, transformando para siempre su paisaje y la vida de sus pobladores.
A través de medios de comunicación y a viva voz, muchas personas conscientes del contexto que vive el país y las provincias afectas por el huracán Melissa, convocan a la protección de los recursos reutilizables para la recuperación, como cables eléctricos y telefónicos, tejas, angulares, aislantes y otros.
Asumir que hay una bolsa sin fondo de donde sacar cosas nuevas para sustituir todas las afectadas, es una decisión equivocada, que solo puede nacer de la enajenación mental, la extrema desinformación o la falta de escrúpulos y conciencia, pues no es secreto ni poco divulgado cuán difícil es para la economía nacional, la adquisición de productos terminados y materias primas para fabricar recursos de esa índole.
Lo menos que puede esperarse de los santiagueros hoy, es la cooperación con las instituciones, para todos juntos salir adelante frente a la estela de destrucción que dejó el meteoro, aquí y en casi todo el oriente del país.
Poner el beneficio personal en primer plano agarrando para uso propio unos metros de conductores eléctricos o unos angulares de los postes es hipotecar las labores de recuperación, en las que solidariamente colaboran fuerzas de varias provincias y para las que se cuenta con muchos recursos que ahora están en el suelo.
No es fructífero, objetivo ni sensato exigir a las instituciones gubernamentales que se agilice el proceso de reconstrucción de los tendidos eléctricos, si no se coopera en garantizar que los propios cables caídos se vuelvan a izar.
Lo ideal es que asumamos de manera solidaria que la recuperación es responsabilidad de todos, pero si en su forma de entender las cosas eso no es posible, al menos piense que la acción colectiva reducirá su propio tiempo sin energía y comunicación. ¿No le parece?
Con la máxima de avanzar en las labores recuperativas en los diferentes frentes, este fin de semana en la provincia Santiago de Cuba se intensificaban las acciones en aras de resarcir en el menor tiempo posible los efectos del poderoso huracán Melissa, a su paso por este lado de la geografía oriental.