Hecho que destaca a la figura del Mayor General Antonio Maceo Grajales, por su oposición al Pacto del Zanjón y su afronta directa al representante del Ejército Español, Arsenio Martínez Campos. Sin embargo, la llegada a ese punto fue debido al resquebrajamiento de la unidad de los cubanos, así como a manifestaciones de regionalismo y caudillismo.
Aceptar una paz sin independencia y abolición de la esclavitud, a cambio de unos pocos beneficios para los integrantes del Ejército Libertador, no era una victoria, sino una derrota rotunda sobre los principios e ideales que dieron inicio a la lucha; un irrespeto a los caídos en la guerra, y a quienes añoraban ver ondear una sola bandera. No aceptar estas condiciones era cuestión no solo de convicción profunda, también de moral y patriotismo.
Desde entonces, el estandarte del país ha sido un eterno e histórico Baraguá. Atemperarlo a los tiempos presentes implica defender los preceptos constitucionales, y al tiempo contribuir con la construcción de una sociedad más justa e integrada.
Solventar nuestros problemas con recursos y alternativas autóctonas; ser críticos y evaluar cada tropiezo con asertividad; empeñarnos en cada labor con esfuerzo y sistematicidad; ser implacables con las ilegalidades y el delito, al igual que fomentar cuadros entrelazados a la ciudadanía y sus necesidades, constituyen algunas de las tareas del Baraguá del contexto actual.
Una ideología anexionista, de intervención o mediación, de rendirse ante presiones externas, no han encausado a lo largo de nuestra historia el camino de la soberanía, por el contrario, han devenido en dependencia económica de segundas naciones y, por consiguiente, de subordinación política.
Cuba es de los cubanos, quienes conmemoran un hecho que como expresó el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: «... hay que decir que nuestra generación recibió la herencia, el espíritu de todo lo que hicieron aquellas generaciones: la herencia de Céspedes y Yara; la herencia de Agramonte, Calixto García, Máximo Gómez; la herencia de Maceo, la herencia de este hecho singular y extraordinario que fue la Protesta de Baraguá...».