Cultura
Tras más de una semana de luchar por su vida, el entrañable “nagüito”, el trovador más campechano de Cuba, Eduardo Sosa Laurencio, acaba de perder el combate al enfrentar las secuelas del accidente cerebrovascular que lo afectó hace ocho días.
En principio, al grupo de adolescentes no nos deslumbraron The Beatles; para nosotros eran mejores, porque los entendíamos, Los Cinco Latinos, Los Brincos, Los Zafiros, Los Ángeles, Los Meme, los Fórmula V, Los Bucaneros, Los Diablos, Los Mitos. Y si era en inglés para “estar en la onda”, The Platters y Paul Anka y sus 15.
La noticia sacudió a la comunidad cultural cubana y a todos aquellos que han seguido la trayectoria de Eduardo Sosa, uno de los trovadores más emblemáticos de la isla. El portal oficial Cubadebate informó que el artista se encontraba en estado crítico tras sufrir un accidente cerebrovascular en Guantánamo. Desde entonces, su salud ha sido motivo de preocupación y solidaridad, no solo en Cuba, sino también entre sus seguidores en América Latina y el mundo.
El espectáculo de cierre del Festival Internacional Jazz Plaza edición 40 incluyó un regalo para quienes disfrutaron de la actuación de María Victoria Rodríguez, en la Plaza de Marte de esta Ciudad Creativa en la Música.