Historia
Hoy, cuando las generaciones presentes de santiagueros –y de todo el país- lean estas líneas, les costará trabajo admitir que en la Cuba de antes de 1959 pudiesen existir ignominias como las aquí narradas. Ofensa grande para José Martí, quien expresó su deseo de que la ley primera de la república fuera el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre.
Lisbet, Amnia y Yazmín son 3 de las féminas que integran el colectivo del Museo "29 de Abril" en el municipio de San Luis donde se recoge parte de la historia de ese territorio entre caña, café y gente linda que hace florecer la tierra.
La historia oficial de los Estados Unidos relata la intervención en la guerra hispano-cubana de 1898 como un gesto altruista de liberación. Sin embargo, un análisis de la política desplegada por Washington revela una estrategia meticulosa para arrebatar a Cuba el fruto de su independencia, sustituyendo el dominio colonial impuesto desde España por uno más sofisticado.
El Partido Revolucionario Cubano, fue fruto del pensamiento, de la capacidad organizativa, del espíritu unitario y de la visión política de José Martí, en aras de organizar y llevar a la victoria la guerra necesaria, obtener la independencia y fundar después la ansiada república . Y su programa incluyó contribuir a la independencia de Puerto Rico.
Los días previos, durante y después de la Huelga del 9 de abril de 1958, en Santiago de Cuba, marcan una etapa importante en el desarrollo del periódico Sierra Maestra en la clandestinidad, sobre todo en la impresión y distribución. Fue, sin dudas, la etapa más convulsa de la prensa clandestina en esta provincia.
Ese acontecimiento está grabado en la historia de esta ciudad.
Miguel Deulofeu Ramos tuvo un protagonismo destacado en la organización y dirección de la propaganda clandestina a raíz de la Huelga de Abril de 1958, asumiendo después de ésta como Responsable Provincial en Oriente, tarea a su cargo hasta el triunfo de la Revolución.
Pero vayamos a los acontecimientos desde el inicio, narrados por el propio Deulofeu, donde se evidencia la capacidad del Grupo de la Propaganda en la clandestinidad, en medio de condiciones complejas y de represión.
“En marzo de 1958 la propaganda del M-26-7 era producida en el Colegio de Maestros, en Sánchez Hechavarría 463. El día 19 de ese mes el local fue asaltado por los esbirros”
“El 9 de Marzo de 1958 comenzaron los preparativos para este acontecimiento en la ciudad de Santiago de Cuba y debido a la misión que le correspondía al equipo en la región oriental, la Dirección del Movimiento orientó crear condiciones para producir la propaganda siguiendo la estructura militar establecida, tomando en cuenta las situaciones difíciles en que se realizaría este trabajo y con el objetivo de informar a la población sobre los hechos esperados con inmediatez”. (…)
“Para la Huelga de Abril se hizo una de las tiradas más grandes que tuvo el periódico Sierra Maestra. En esa ocasión se editaron alrededor de 40 mil ejemplares, los cuales se distribuyeron rápidamente; también se imprimieron los Veinte y un puntos de Fidel donde se orientaba cómo debía ser la huelga, las bases para la unificación del Movimiento Revolucionario y orientaciones a la población”.
“Causse me hace responsable municipal de propaganda y me entrega un plano donde se indicaba cómo se iba a desarrollar la propaganda durante la Huelga de Abril, y se designa junto conmigo al compañero Leonel Duharte, (Chano), para que nos encargáramos de habilitar los centros de producción del periódico. El propósito era tirar el periódico Sierra Maestra en distintos lugares de la ciudad”.
“Esos centros los tuvimos que habilitar con máquinas de escribir, mimeógrafos, papel, cajas de esténcils, tinta y todo lo necesario para imprimir la prensa clandestina. Los centros de producción estaban ubicados de acuerdo con el apoyo que desde el punto de vista armado se le iba a dar a la huelga por los grupos de acción, de manera que la propaganda complementara el plan militar”.
“En condiciones de funcionar quedaron dos centros en el casco de la ciudad, comprendidos en un cuadrante que formaban los puntos Plaza de Marte, Lorraine (norte y sur); y Martí, Trocha (este y oeste). Estos funcionaron en Sánchez Hechavarría (San Jerónimo) 138 y en el Consejo Diocesano, en Heredia, entre Calvario y Reloj. En el primero estaban los compañeros de la Sección Obrera y en el segundo Luis Gálvez y Figurín (Rebeca Chávez).”
“Los centros ubicados- continúa el testimonio- en los barrios fueron: Para Santa Bárbara, en un túnel fabricado al efecto en la casa de Oscar Páez, en Calle 8 y Aguilera; para Sueño, en la casa del compañero Jorge Manfugás, en Calle J, entre Avenida y Cuarta; para Los Hoyos, Marimón y San Pedrito, en Carretera de Bacardí Nro. 7 y luego en el Nro. 91, en la casa de Mérida García “La Bruja* y para El Tivolí y Mariana de la Torre, en Gasómetro, con Ariel Lavigne al frente”.
Para cada lugar los materiales asignados fueron adquiridos en La Moderna Poesía. Por el enorme bulto a trasladar el compañero Leonel Duharte fue quien contactó con un sargento del Ejército, que controlaba el Panel del Servicio Administrativo del Cuartel Moncada, para cumplir la operación durante las tardes en cuatro días”.
Y continúa la exposición de Miguel Deulofeu afirmando que:
El 9 de Abril a las 11 de la mañana la emisora CMKC anunció el inicio de la huelga orientando a toda la población, y a los trabajadores cerrar sus centros de trabajo y a los miembros del equipo ocupar sus puestos. Ellos realizaron su labor inmediatamente, que consistió, sobre todo en el momento del pronunciamiento en la concurrida Calle Enramadas, lanzar volantes al aire, y desde las azoteas de varios comercios, contando con los trabajadores, entre ellos del Banco Boston y de La Francia, con un texto alusivo al llamado a la “Huelga General Revolucionaria” y exhortando al cierre de los centros de trabajo.
En los cuatro días que duró el paro las informaciones a imprimir en cada lugar fueron recibidas de manos de Miguel Ángel Ruiz Maceira, que entregaba los partes al Responsable de Zona y posteriormente el material impreso distribuido por las compañeras entre la población cercana a cada Centro.
Concluido el episodio de la Huelga de Abril, cesó la actividad de impresión de Sierra Maestra en todos esos lugares de forma simultánea. Así, el centro de producción del órgano clandestino del 26 de Julio, quedó en San Jerónimo 138, donde se editaba junto a Vanguardia Obrera.
Sobre el fin de este capítulo clandestino, diría Miguel Deulofeu:
“Después de la huelga, aunque el Sierra Maestra no dejó de salir, hubo que trabajar en la reorganización de la propaganda. Muchos de los combatientes clandestinos que trabajaban en esta actividad, se incorporaron al Ejército Rebelde después de ese acontecimiento. Pero otros muchos ocuparían los puestos de quienes habían pasado a otro frente de combate”.
En Santiago de Cuba, desde el 10 de marzo de 1952, el golpe de estado batistiano tuvo opositores que se manifestaron públicamente.
El 27 de febrero de 1958, en un lugar cercano a San Lorenzo, en la Sierra Maestra, el Jefe del Ejército Rebelde, Fidel Castro, firmó el ascenso al grado de Comandante a los hasta entonces capitanes guerrilleros Raúl Castro Ruz y Juan Almeida Bosque.
El 17 de enero de 1957, en La Plata, costa sur de la Sierra Maestra, las armas rebeldes inscribían en la historia el primer combate victorioso de la guerrilla de Fidel contra el ejército de la tiranía.
Por tu ejemplo, abnegación, modestia y sencillez te sabemos presente en cada obra de la Revolución. Tu imborrable huella, tu impronta, tu exigencia y tu voluntad de acero que determinaron tu personalidad hicieron que te mantuvieras siempre en la primera línea de combate junto al Fidel.
Si alguien me preguntara algún día por qué creo, contra viento y marea, en este proyecto social -con sus límites reconocidos y sus batallas internas-, no habría titubeos en mi respuesta. La razón tiene nombre, estatura moral y una lección imperecedera: Fidel. Él fue quien nos enseñó a amar, con un amor lúcido y desafiante, este pedazo de isla que, aunque pequeño en el mapa, se agiganta en la historia por la dimensión colosal de sus hazañas.