Historia
En junio de 1957, la rebeldía del pueblo santiaguero y de todo el territorio oriental se había multiplicado. Luego de los días azarosos y funestos del desembarco del Granma, se había producido el primer combate victorioso del naciente Ejército Rebelde en La Plata, el 17 de enero, y un mes después la entrevista concedida por Fidel en la Sierra Maestra al periodista norteamericano Herbert Matthews. Ambos acontecimientos desmentían la patraña gubernamental de que los rebeldes estaban aniquilados y de que la paz reinaba en esta combativa provincia.
En la historia de los pueblos hay figuras que no se diluyen con el paso del tiempo, porque no pertenecen solo a su época, sino al imaginario profundo de un país. En Cuba, Antonio Maceo Grajales y Ernesto Guevara de la Serna hacen de junio un mes para la evocación de la entereza de dos hombres imprescindibles en el devenir de la nación. Ambos nacieron el día 14 del sexto mes del año: el primero, en 1845 en Santiago de Cuba; el segundo, en 1928 en Rosario, Argentina. Aunque los separan casi un siglo, y contextos distintos, la historia los unió en una misma vocación por la justicia, una entrega sin límites y un legado que sigue vivo en la en el proceso revolucionario del país.