Historia
En un salón de Camagüey donde el sudor se mezclaba con la esperanza, nació el 7 de agosto de 1925 la Confederación Nacional Obrera de Cuba (CNOC). Era el último día del Tercer Congreso Obrero Nacional, y los 160 delegados de 82 organizaciones sindicales, con Alfredo López al frente, sellaron un pacto de lucha que marcaría el destino del movimiento obrero cubano.
El 1ro de agosto de 2003, Santiago de Cuba presenció el renacer de uno de sus símbolos educativos y arquitectónicos más venerables: el antiguo Seminario San Basilio Magno, fundado en 1722. Este inmueble, testigo de tres siglos de vida intelectual, había albergado la primera institución de enseñanza superior de la ciudad, la primera imprenta y la primera biblioteca.
El calendario marca hoy el 24 de julio, y me pregunté si era un día más del año, sin embargo no era así. Es una fecha que vibra con el eco de las espadas libertarias, con el murmullo de los discursos que trazaron el destino de naciones y con el suspiro de un hombre que, hace 242 años, nació en Caracas para convertirse en leyenda: Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, el Libertador.