Orlando Guevara Núñez
Los santiagueros y todos los cubanos, cada 27 de noviembre, sintetizamos en un día el homenaje de respeto y cariño a Mariana Grajales Cuello. Pero su recuerdo trasciende el tiempo y vive en la mente y el corazón del pueblo al cual le legó su espíritu de rebeldía, su alma mambisa y la vida de muchos de sus hijos en la pelea por la libertad e independencia de la nación cubana frente al colonialismo español.
El periódico Sierra Maestra llega a sus 68 años de vida. Nació en pleno rigor de la lucha clandestina contra la tiranía batistiana. Y no dejó de salir nunca denunciando los crímenes de la dictadura, burlando la censura de prensa, diciendo la verdad sobre la guerra, difundiendo las ideas de la Revolución y llamando al pueblo al combate por la libertad de la patria.
Al conmemorarse en este agosto un nuevo aniversario de la fundación de la Federación de Mujeres Cubanas, viene a la mente el recuerdo de varias mujeres que abonaron con su sacrificio y su sangre las calles de Santiago de Cuba... Símbolos de la mujer santiaguera y cubana.
Mucho escribió nuestro José Martí sobre la mujer. La evocó en todas sus dimensiones, sus virtudes humanas, su patriotismo y su valor para los hombres y la sociedad.
Siempre que se mencione la lucha revolucionaria contra la dictadura batistiana en Santiago de Cuba, de la grandeza de las mujeres y particularmente de la valentía de las madres patriotas, un nombre no puede faltar: el de Doña Rosario García Calviño, madre de los hermanos Frank y Josué País.
Cuando se hable del heroísmo de Santiago de Cuba, el nombre de Vilma Espín Guillois será siempre imprescindible. Ella fue protagonista de los días más difíciles. Heroína de la clandestinidad y del Ejército Rebelde. Heroína de la República de Cuba.