La jornada estuvo marcada por la unidad y el compromiso de los colectivos laborales, que se sumaron a la celebración mundial en defensa de sus derechos y conquistas.
Este territorio santiaguero cuenta con unos 7 450 trabajadores, organizados en 15 sindicatos.
Encabezados por las máximas autoridades locales, los trabajadores desfilaron con la convicción de que cada paso reafirma la continuidad de la Revolución Cubana y el legado de quienes han luchado por la justicia social.
Campesinos, maestros, médicos, obreros y jóvenes se unieron para mostrar que, desde las serranías del Tercer Frente, se mantiene viva la voluntad de trabajar por el desarrollo local y nacional, en medio de las complejidades económicas que enfrenta el país.
Entre las motivaciones que impulsaron la marcha estuvo la defensa de las conquistas alcanzadas en materia de salud, educación y empleo, pilares que garantizan la dignidad de las comunidades rurales.
Los sindicatos resaltaron la importancia de mantener la cohesión y la solidaridad, conscientes de que la resistencia cotidiana es también una forma de proteger la soberanía y el bienestar de las familias cubanas.
El desfile fue igualmente una respuesta firme al recrudecimiento de las presiones del gobierno de Estados Unidos contra la isla.
Con consignas y pancartas, los trabajadores expresaron su rechazo a las amenazas externas y ratificaron que, pese a las dificultades, «La Patria Se Defiende» en cada taller, en cada escuela y en cada campo.
La jornada concluyó como un acto de reafirmación patriótica y de compromiso con el futuro de Cuba.