Especiales
Para muchas personas el año nuevo es una oportunidad para pasar revista a lo vivido en los últimos 365 días, y definir nuevas metas. Algunos hacen un alto, piensan en los que no están, y respiran hondo para seguir lidiando con el peso de la ausencia de sus seres queridos... Casi todos asumimos el primer día de enero como una jornada para planear lo que será la vida de ahora en adelante.
Nadie imagina que 65 años atrás el poblado de Maffo, ubicado en el municipio de Contramaestre, fuera tan solo ruina y dolor. Adentrarse en la
épica de aquellos últimos días de la guerra, devela el heroísmo de los barbudos del Ejército Rebelde, además de la genialidad militar y política del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien resumía así el saldo de una batalla crucial que tornó expedito el triunfo del 1º de enero de 1959.
Virgen, Jesús, Alberto, Cecilia… para la mayoría de los lectores son simplemente nombres; sin embargo, para mí son los responsables de que tenga la oportunidad hoy de llegar a ustedes por este medio de comunicación, a ellos les debo una trayectoria estudiantil de 18 años, que inició en la escuela primaria Salvador Pascual Salcedo, en Bahía Larga, Guamá.
La vocación por el magisterio le viene desde que era pequeña porque en su casa, su mamá y su
hermana, eran maestra y ella no podía quedarse atrás, pues parece que eso venía en la sangre y en el amor que profesa esta profesión, que la llena de vida y la impulsa diariamente a pararse frente a sus alumnos y darles el conocimiento que solo sabe dar un educador.
Sus padres trabajaron para el latifundista Don Juan Bolívar, viviendo en condiciones precarias y de explotación. Eran analfabetos y carecían de oportunidades para estudiar. Campesinos del entronque de Majaguabo, la tierra de Los Maceo, cuya vida fue cambiada por una pequeña porción de tierra conferida en Revolución.