Especiales
El mayor general del Ejército Libertador Pedro Felipe Figueredo Cisneros (Perucho), el patriota que escribió las vibrantes notas de nuestro himno nacional, se distinguió por su vertical posición independentista que puso a prueba en momentos apremiantes de la lucha por la emancipación de Cuba, actitud que le ganó un sitial honorable en la historia patria.
El Comandante en Jefe Fidel Castro tuvo el alto privilegio de llenarse de gloria en su vida de excepcional revolucionario, al protagonizar hechos y momentos de la historia que constituyeron hitos en el devenir de la nación cubana y lo convirtieron en el más consecuente discípulo del Héroe Nacional José Martí, a quien adjudicó la autoría intelectual del asalto al cuartel Moncada.
Habíamos acordado hablar de la bahía. Era uno de los temas por abordar aquella noche en que, aun cuando la música sonaba a una cuadra, Fernando Boytel Jambú me invitó a ponerme de pie y pararme como él, marcialmente en atención en el portal de su casa, en calle 8 del reparto Vista Alegre. Hasta que finalizó la marcha patriótica compuesta por Perucho Figueredo estuvimos así. Porque Boytel decía que cualquier cubano, si su oído capta el Himno Nacional, tiene que pararse a saludarlo, solemnemente. Recordé la anécdota, al mirar fotos de la bahía santiaguera que si bien no es tan profunda (unos 27 pies promedio) como la de Cienfuegos (unos 150 pies) ni tan enorme como la de Nipe, en la provincia Holguín (una de las de bolsa más grandes del mundo),en belleza natural la de la Cuna de la Revolución no va detrás de ninguna.
La doctora Jaqueline Delgado habla con la serenidad de quien ha recorrido un largo camino. Desde niña, confiesa, sintió una inclinación natural hacia la Medicina. Simulaba curar a sus muñecas y ya entonces algo dentro le susurraba que su destino estaría ligado al alivio del dolor ajeno. Ese deseo de “ayudar a otros seres humanos en una labor tan noble y humanitaria” fue creciendo con ella, hasta convertirse en certeza.