Especiales
El 26 de septiembre de 1960, por vez primera, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, pronunció un vibrante discurso que quedaría para la historia en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Llegó con su uniforme de guerrillero, para librar allí una de sus importantes batallas por la defensa y soberanía de Cuba, así como la paz mundial.
Iba hace unos días en una guagua abarrotada, en el trayecto habitual de la Avenida Victoriano Garzón. Una mujer embarazada, con la fatiga dibujada en el rostro, se aferraba a un poste de la guagua. Junto a ella, una señora mayor intentaba mantener el equilibrio. Me levanté para ceder mi asiento. Un gesto mínimo, casi automático, que sin embargo destacó por su rareza en el panorama general del ómnibus.