Ubicado en la bahía de Santiago de Cuba, esta instalación resultó severamente afectada por el huracán de gran intensidad Melissa, el cual provocó daños considerables en su cubierta y, de manera particular, en su infraestructura de servicio, específicamente en la rampa de acceso.
Cabe señalar que el inmueble se encuentra emplazado en un entorno altamente corrosivo, lo que ha incidido en el deterioro estructural de los elementos construidos en acero y hormigón armado, tal es el caso de los componentes de la mencionada rampa de acceso. Esta condición ambiental, sumada a la ubicación de la edificación —aproximadamente a 17 metros de distancia de tierra firme—, ha implicado un esfuerzo técnico y logístico significativo por parte de los trabajadores intervinientes.
Las labores de restauración contemplan, en su etapa actual, la colocación de dos nuevas vigas de acero, así como la construcción de una nueva rampa de acceso, conformada por tablones de 5 cm de espesor. Asimismo, se instalará una nueva baranda de protección en ambos laterales del acceso, garantizando así las condiciones de seguridad y funcionalidad requeridas para el uso público de la instalación.
De esta manera, la Oficina del Conservador reafirma su compromiso con la preservación y rehabilitación del patrimonio construido, incluso en aquellas edificaciones que, por su naturaleza y ubicación, enfrentan condiciones extremas para su conservación.
Comunicadora: Lic. Adriana Fonseca Pérez